miércoles, 4 de enero de 2012

Días de compras

Se acercan unos días muy malos. Al menos para mí. Tenemos a la vuelta de la esquina el día de Reyes y a la vuelta de la próxima ¡las Rebajas! Y nos disparamos. Y nos perdemos. Y algunas (y también alguno) como yo, nos dejamos embaucar por las luces, los adornos, las tiendas llenas y unos días después por los carteles de descuento y las largas colas en probadores y cajas y nos transformamos en animales consumistas que no atienden a razones. No podemos dejar de pensar ¡lo quiero, lo quiero, lo quiero! ¡lo compro, lo compro, lo compro! y ¡lo necesito, lo necesito, lo necesito!




Y así llegamos a casa con los brazos (y hasta la boca) llenos de bolsas rebosantes y la cartera y las tarjetas completamente vacías y buscamos un lugar secreto donde apilar los regalos que hemos comprado hasta que llegue el momento de sacarlos (¡que ni los Reyes Magos llevan tantos paquetes y eso que portan regalos para todo el mundo!) y empezamos a lanzar encima de la cama (o del sofá, o de la mesa del salón) todas las cosas imprescindibles que hemos comprado para nosotras (y a lo mejor ha caído alguna cosa, bastante insignificante, para nuestra pareja, para acallar en parte nuestra conciencia. ¿Ves cariño? No sólo he comprado para mi. He tenido que alquilar una furgoneta para traer mis compras a casa, pero tú también tienes parte : ¡te he comprado una camiseta! ) mientras nos vamos desnudando, con mucho trabajo porque lo queremos hacer todo a la vez, ávidas de probarnos y conjuntar la montaña de cosas que hemos arrancado de percheros, mesas y hasta de las manos de otras chicas... 

Y todo es maravilloso. Y perfecto. Y muy ponible porque te conjunta con mil cosas. Y te sirve para salir, para ir al trabajo, para ir de tiendas, para quedar con tus amigas a tomar un café o ir a comer a casa de tus suegros (y además ya te imaginas la cara de tus cuñadas cuando te vean aparecer tan espectacular con todo lo que acabas de comprarte...¡ay! si esa tonelada de cosas maravillosas te la pudieras poner toda a la vez!...) 

¡No hay lugar a dudas! ¡Son las mejores compras que has hecho jamás! ¡Y estás encantada de la vida!

Y de repente, en medio de la montaña, encuentras ese bolso o esos zapatos que cuando los viste chillaste (literalmente) ¡¿cómo he podido vivir tanto tiempo sin esto?! y te imaginas que si no son tuyos, antes de salir a la calle la tierra se abrirá y te tragará para siempre, porque tu existencia sin eso ya no tiene sentido...




Y después de probarte una y mil veces toda esa montaña, que además ha crecido porque también has sacado ropa y zapatos del armario para probar otras opciones, llega el momento crítico, y hasta entra un poco de pánico ¿dónde meto todo esto? y por supuesto, no puedes tirar nada de lo que tienes aunque el armario esté a reventar porque es todo imprescindible.

Así que se te enciende una bombillita y piensas ¡reorganización! y todos los trapos fuera (porque todo el mundo sabe que aunque un armario esté a reventar, sacando todas las cosas puedes volver a meterlas junto con la tonelada de prendas que acabas de comprar) y ahí empieza a torcerse el día. 

Encuentras ropa que aún lleva la etiqueta puesta y piensas ¿cuándo me compré esto? y por más memoria que haces no te acuerdas. Y lo malo no es saber cuándo lo compraste, sino que caes en la cuenta de que si no te lo has puesto hasta ahora, quizá no te lo pongas nunca, pero ¡no se tira, ni se dona, ni se vende! vuelve al armario por si algún día, de toda tu vida, piensas en ponértelo.

Y ese vestido tan divino que te mueres si no lo compras deja de parecerte tan divino cuando del armario sale otro que es prácticamente igual. Y lo mismo te pasa con los pantalones, las camisas o esos zapatos que sólo quedaban unos de tu número. 

La situación se te ha escapado tanto de las manos que has terminado comprando cosas que sabes perfectamente que se van a quedar para siempre en el armario.

Y yo creo que esto nos pasa a todos en muchas ocasiones. Unas veces porque lo ves tan barato, y te lo pruebas, y no te acaba de convencer, pero te dices que es una ganga, y que nunca encuentras gangas así. En otras ocasiones porque alguien te acompaña y te dice que te queda genial, pero tú no te ves, ni estás convencida, pero te lo repite tanto que acabas diciendo venga va...¡me lo llevo! 

¡Qué complicado parece vencer la tentación! Pero a veces basta con pararse a pensar ¿de verdad me lo voy a poner?, tengo en casa otro prácticamente igual, no lo necesito en todos los colores y el encanto, y las ganas irrefrenables de comprarlo se pasan.

También ayuda tener una lista de las prendas que necesitamos y nos gustaría comprar e intentar ceñirse a la lista. Si de repente nos topamos con algo que nos encanta y no podemos resistir la tentación de comprarlo, deberemos renunciar a otra prenda de similar valor de la lista. 

En caso de no poder preparar la lista ayuda bastante pensar con objetividad (no justo antes de salir de casa a comprar) una cantidad de dinero razonable que podemos gastar y llevar sólo ese dinero en la cartera, dejando en casa todas las tarjetas.

Si tienes que comprar regalos para los demás es importante pensar con antelación qué quieres regalar. Me daré una vuelta a ver qué encuentro tiene más peligro del que pueda aparentar ya que puedes volver a casa cargada de bolsas pero no haber comprado ni uno sólo de los regalos.




Si a pesar de toda la buena voluntad del mundo te pasas comprando, nada mejor que al día siguiente con calma mires todas las compras y te las vuelvas a probar y medites si de verdad te hacen falta y las vas a usar o si por el contrario ahora ya no te parecen tan maravillosas y tienes serias dudas. En ese caso, ármate de valor y paciencia y devuelve aquello que ya no te guste.

¿Y vosotras? ¿perdéis los papeles comprando (aunque sea ocasionalmente) o sois racionales incluso en Rebajas? ¿Tenéis ropa desde hace tiempo en el armario sin estrenar porque no os gusta tanto como cuando la comprasteis? ¿Habéis comprado algo de manera impulsiva y tiempo después lo habéis encontrado en el armario y habéis pensado ¡qué horror! ? ¿Planificáis vuestras compras de regalos y/o de Rebajas?

Sea como sea ¡¡felices compras!! 

13 comentarios:

  1. Yo reconozco que si solo comprase lo que necesito podría estar los próximos 5 años sin comprarme nada...también reconozco que no tengo nada sin estrenar, todo lo que tengo en el armario me lo he puesto al menos un par de veces, aunque tengo mil cosas que están como nuevas, bueno salvo unos zapatos que me los compré online y son incomodísimos, pero se lo regalé a una amiga...
    Yo creo que compro de manera racional, aunque de repente me dan ataques de consumismo y me vuelvo loca...pero no son muy a menudo (menos mal!) Este año para las rebajas me he hecho un planning, ahora solo tengo que seguirlo!!
    Me encanta el post y es muy real!! un besito
    www.elenalovesthis.com

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  2. hola!!que razón tienes en lo que has escrito.
    Yo la verdad que he comprado lo necesario, cada vez compro menos porque no está la cosa para gastar la verdad, para rebajas por el momento no necesito nada, pero voy a mirar lo necesario.
    Por cierto, estoy de sorteo en el blog, te gustaria participar?un besazoo!!

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  3. A mi me pasa justo lo que has escrito no me puedo controlar!! jaja aunq loq si hago siempre es devolver por lo menos la mitad de lo que he comprado. Asi me quito el "mono" de comprar y al dia siguiente lo devuelvo y a los dos dias ya ni me acuerdo...xq realmente no era neceario.
    Es una buena tactica a mi me funciona :)
    Besitos desde http://elleeswonderland.blogspot.com

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  4. Pues la verdad que tienes razon en todo,yo reconozco que muchas veces me vuelvo loca en las tiendas,pero muchas veces al dia siguiente devuelvo cosas,este año voy a ir a las rebajas y voy a mirar lo que realmente necesito
    Besitos y feliz año
    http://elarmariodepispi.blogspot.com/

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  5. Jajajajajaja!!

    Me he sentido muy identificada con tu post... Yo soy de las que tienen arranques consumistas de vez en cuando... este fin de semana voy con unas amigas a Xanadú y espero que no me de, porque puedo dejar la tarjeta temblando jajajaja...

    Besos

    http://desdeelvalledeviejas.blogspot.com/

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  6. hola Cuca!! muchas gracias por pasarte por mi blog y dejarme un comentario. La verdad es que me he reído mucho leyéndote (bueno, reir para llorar, la verdad). Describes exactamente lo que a mí me pasa año tras año...pensandolo bien, es muy triste! porque yo también tengo ropa en el armario con su etiqueta y todo, no me cabe nada más, estoy segura de que no hay días suficientes en el año como para ponermelo todo, y no puedo jubilar nada porque todo me encanta y lo veo super combinable, pero aún así sigo comprando.
    Hace un rato entré en la web de Zara, me he hecho una lista de lo que quiero y voy a intentar reflexionar sobre ello, sobretodo que me sirva para combinar con lo que tengo y no me genere encima la necesidad de comprar más cosas para poderlo combinar. Quiero ponerme un presupuesto como tope, pero conociéndome, al final llegará el día de las rebajas, no habrá nada de lo que me he apuntado, y encima empezaré a ver nuevas necesidades que antes no tenía. Definitivamente somos tremendas!!! jaja
    Me has hecho reflexionar mucho, y eso me gusta!
    Un besito enorme! te sigo!

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  7. Jajaja cuanta razón, yo intento controlarme, y si, planifico mis compras en rebajas, pero luego hago lo que me da la gana muchas veces y compro por que si. En estas me he propuesto ceñirme a la lista, que ya de por si no son cosas estrictamente necesarias, pero bueno algo es algo
    http://dobleuvve.blogspot.com/

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  8. jajajajjja que bueno! Aunque he de reconbocer que cada vez me controlo más y más,,,no hay más remedio, la cosa no está para hacer lo que hacía cn mi tarjeta cuando vivía con mis padres. A la pobre tarjeta no le daba tregua!jejee
    Besitos y felices Reyes!

    SEGUIMOS DE SORTEO
    www.lorena-amiestilo.blogspot.com

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  9. muy buena tu entrada, jeje, alguna vez compre compulsibamente, pero por suerte para mi, me controlo bastante bien...jeje

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  10. uyyy yo no tengo remedio... compro mil cosas siempre, que luego no me gustan, ahora yo las cambio todas, no me quedo con nada... me paso el día comprando y cambiando, jajajaja es super-entretenido... la verdad me encanta ir de compras, cambiar, no me cuesta nada ni me da pereza...
    En rebajas suelo comprar cosas como abrigos, botines semi-caros... que es cuando los puedo medio pagar... semi caros me refiero a 50 euros, jajaja.... además siempre al lado de las rebajas (ropa hecha un revoltijo) está la nueva temporada y colocada al máximo, a mi me engañan....
    a ver como se me dan este año...
    besitos by marni
    http://conunpardearmarios.blogspot.com

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  11. jaj me ha encantaado esta entrada, tienes mucha razon! yo intento no dejarme "engañar" por las rebajas, etoy intentando tener mas cabeza jeje!

    besitos y felices reyes!

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  12. Hola preciosa Cuca muy buenos días y muy feliz víspera de reyes cielo...
    Muy buen resumén yo, no suelo comprar así, siempre miro primero lo que tengo y lo que necesito también si veo algo que me gusta mucho me lo pillo, pero no siempre la verdad.
    Un besazo fuerte y muy feliz día..
    http://mary1975.blogs.elle.es/

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  13. hola!! nos ha encantado el post, o podía dejar de reír cuando he leído lo de la camiseta para la pareja, qué razón tienes!!

    bubblesandwindmills.blogspot.com

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